
Patrona de Bolivia
Fiestas el 2 de febrero y 5 de agosto
La península de Copacabana, situada en el lago Titicaca y a más de 3.800 m sobre el nivel del mar, forma parte de los antiguos lugares sagrados de los aymaras y los incas. Los habitantes de este pueblo estaban divididos en dos grupos, los anansayas y los urinsayas, que si bien habían sido bautizados, aún seguían los ritos de su antigua religión. Los anansayas decidieron levantar una cofradía que estuviera bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria.
Pasado el tiempo un descendiente del inca Huayna Cápac llamado Francisco Tito Yupanqui, que decidió labrar la imagen de la Virgen y llevarla al pueblo. Pero carecía de las dotes artísticas necesarias para resaltar la belleza de la Virgen, de modo que la estatuilla fue colocada a un lado del altar. Cuando el párroco fue trasladado, el predicador que se hizo cargo de Copacabana ordenó quitar esa Imagen tan poco agraciada.
El escultor se marchó a Potosí para estudiar talla y escultura para hacer una nueva imagen. Para ello buscó en las iglesias una que pudiera servirle de modelo. En el Convento de Santo Domingo vio una Virgen del Rosario que se adaptaba a su idea.
La imagen concluida sirvió para que los urinsayas aceptaran formar la cofradía. Pero nadie quería esa nueva talla en la iglesia ya que no era una Virgen tradicional porque sus rasgos y su ropa eran los propios de una princesa inca. Dispuesto a venderla, Yupanqui se trasladó a La Paz, pero milagrosamente la talla cayó en manos del párroco de Copacabana. Este la llevó al pueblo y allí fue recibida con una gran devoción. Desde entonces, se encuentra en un santuario levantado en los Cerros de Guacuyo y su cuerpo está cubierto con una túnica y un manto que ocultan sus ropas incas.
Jaculatoria: Virgen de Copacabana, que con traje de ñusta auxilias a tus devotos de Bolivia, ruega por nosotros. Amén.



