Debes saber

Qué es el bautismo de deseo y cómo obtenerlo

Históricamente, la Iglesia ha enseñado que las gracias del bautismo pueden recibirse no solo mediante la administración del sacramento en sí (bautismo de agua) sino también mediante el deseo del sacramento (bautismo de deseo) o mediante el martirio por Cristo (bautismo de sangre).

Así lo explica el Catecismo de la Iglesia Católica:

  • Bautismo de Sangre: Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento.
  • A los catecúmenos que mueren antes de su Bautismo, el deseo explícito de recibir el Bautismo, unido al arrepentimiento de sus pecados y a la caridad, les asegura la salvación que no han podido recibir por el sacramento.

En el siglo XIII, y ante la pregunta de si un hombre puede salvarse sin el bautismo, santo Tomás de Aquino respondió:

El sacramento del bautismo puede faltarle a alguien de dos formas. Primero, tanto en la realidad como en el deseo; como es el caso de los que no están bautizados ni desean ser bautizados; lo que indica claramente el desprecio del sacramento con respecto a aquellos que tienen el uso del libre albedrío. Por consiguiente, aquellos a quienes les falta el bautismo no pueden obtener la salvación; ya que ni sacramental ni mentalmente están incorporados en Cristo, a través del único por el cual que se puede obtener la salvación.

En segundo lugar, el sacramento del bautismo puede faltarle a cualquiera en la realidad pero no en el deseo; por ejemplo, cuando un hombre desea ser bautizado, pero por alguna mala casualidad, la muerte se lo impide antes de recibir el bautismo. Tal hombre puede obtener la salvación sin ser bautizado realmente, debido a su deseo del bautismo, deseo que es el resultado de la fe que obra por la caridad, por la cual Dios, cuyo poder no está ligado a los sacramentos visibles, santifica al hombre interiormente.

No se puede bautizar a un fallecido, sea infante o adulto

Lo normal es bautizar por medio de un sacerdote católico, pero en caso de un aborto espontáneo o incluso algunos voluntarios, se podría realizar el bautismo de emergencia (por la ausencia en ese momento de un sacerdote que pueda hacerlo) y ante la duda de que el bebé o feto aún permanezca con vida.

Si el bebé ya está fallecido, muchos católicos creemos por fe, que podemos pedir a Nuestro Señor los frutos del Bautismo para esa alma, especialmente si somos sus padres, quienes teníamos clara y profunda intención de bautizar a ese bebé una vez que hubiese nacido. Es poco probable que una persona que haya abortado a su hijo voluntariamente haya tenido la intención de bautizarlo, pero a veces, después del arrepentimiento puede venir ese deseo; por esa razón, también podemos pedir a Nuestro Señor que conceda a esa alma los frutos del bautismo, si Él tiene a bien hacerlo, según Su Santa Voluntad.

Pero esto no debe confundirse con bautizar a los muertos. La Iglesia Católica es clara en esto: No se puede bautizar a un ser querido fallecido. Dejamos este espacio a la piedad cuando se trata de las almas de los bebés que han fallecido antes de nacer, como un ruego a Nuestro Señor, por la intención que teníamos los padres o sus allegados, de que ese bebé recibiera el bautismo en vida, y por tanto, guardar esperanza de que exista en esa situación el bautismo de deseo para ese bebé. Sin embargo, es imposible bautizar a un fallecido adulto, mucho menos si no presentaba el deseo de recibir el bautismo. Como explica el Catecismo, si presentaba el deseo y estaba preparándose para ello, recibirá entonces los frutos sin que nosotros tengamos que hacer nada.

Para ambos casos se puede hacer de una forma libre, simplemente expresando a Dios que deseamos el bautizo de tal niño o niña y decirle qué nombre debería tener. En caso de no conocer el sexo del bebé podemos presentar a Dios una opción si es niña y otra opción si es niño, ya que esto Él sí lo sabe.

Bautismo de emergencia

El Catecismo de la Iglesia manifiesta que en caso de necesidad, toda persona -bautizada o no- puede bautizar, con tal que tenga la intención de hacer lo que hace la Iglesia, y que derrame agua sobre la cabeza del moribundo diciendo la fórmula trinitaria («Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo»). Leer más aquí.

El adulto debe haber expresado su intención de tener el Sacramento. El niño, en cambio, se puede bautizar aún contra la voluntad de sus padres. Leer más aquí.



Pero… ¿existe realmente el Bautismo de deseo de los no nacidos?

La verdad es que existe mucha confusión sobre ese tema. Hay sacerdotes que enseñan que sí, y otros que no. El Catecismo de la Iglesia sólo deja claro el Bautismo de deseo para los catecúmenos, pero no menciona a los no nacidos. Por eso en este artículo, digo que algunos creemos por piedad que sí existe. De ser así, no es necesario pedirlo, pero no es malo que lo expresemos a Dios. Para ello, hemos dejado algunas oraciones más abajo que le pueden dar paz.

Pero antes, compartimos un par de videos donde el padre Luis Toro menciona que los no nacidos reciben el Bautismo de deseo, por el deseo de sus padres.

Bautismo de deseó. Para niños que murieron antes de nacer

Segundo video:

Bautismo de deseó. Es Valido en caso de morir un niño sin ser Bautizado. Padre Luis Toro.

Pero también hemos querido compartir este video, donde el padre Byron Cadmen explica que el Bautismo de deseo no es para los no nacidos.

Bebés🔺Qué es y qué NO ES el bautismo de deseo👉 P. Byron

¿A quién creemos entonces? El Padre Gabo nos explica en el siguiente video que es posible que exista el Bautismo de deseo para los no nacidos, como una ampliación de éste. Esto, principalmente porque aunque la Iglesia no lo enseña así, tampoco lo desmiente.

55. ¿Qué pasa con los bebés que mueren sin bautismo por causa del aborto?

¿Qué debemos hacer entonces? Independiente de que usted crea o no que el bebé puede conseguir el bautismo de deseo, debe tener claro que Dios es misericordioso, y que en todo caso, siempre es bueno rezar por las almas de los difuntos, esto incluye a los bebés no nacidos o infantes fallecidos sin bautizar. Incluso María Simma (vidente de las almas del Purgatorio, cuyo apostolado estaba bendecido por San Juan Pablo II), decía que se le podía ayudar al bebé con una ceremonia de «bautismo del no nacido» o con una misa de réquiem. Y agregaba: «También deberíamos dar un nombre a los niños que han nacido muertos o a los que se ha abortado, y se les debe aceptar dentro de la familia. Así entran en el Libro de la Vida». (Libro Sáquennos de aquí)

Cómo pedir el Bautismo de deseo

  • Señal de la cruz

Idealmente rezar:

  • Rezar un Credo
  • Padre Nuestro
  • Ave María
  • Gloria

Oración:

Padre Eterno, por el Inmaculado Corazón de María, Te ofrezco la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, para que sean lavados en ella, todos los niños que han muerto sin bautismo, especialmente (decir el nombre del bebé).

Ejemplo: «mi hija Teresa Andrea…».

Agregamos piadosamente esta parte, si tenemos certeza (o duda) de que el bebé permanece aún con vida, por ejemplo dentro del vientre. El código de derecho canónico en el númeral 871 dice: «En la medida de lo posible se deben bautizar los fetos abortivos, si viven».

Haciendo la Señal de la Cruz:… Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.



Otras oraciones

Por los bebés abortados:

Padre Celestial, Tu amor es eterno. Por Tu amor infinito, salvaste al mundo a través de Tu Hijo Unigénito Jesucristo. Mira a Tu único Hijo sobre la Cruz, sangrando sin cesar, por el amor a Su pueblo, y perdónanos. Purifica y concede los frutos del bautismo a los niños abortados con la Preciosa Sangre y Agua que brotó del Sagrado Costado de Tu Hijo, que colgaba muerto en la Cruz para salvarlos, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Que a través de la santa muerte de Jesucristo, ellos reciban la vida eterna, por Sus Llagas sean sanados, y por Su Sangre Preciosa sean liberados. Que se regocijen junto a los Santos en el Cielo.

Amén.

Para pedir el bautismo de deseo de un hijo abortado

Es bueno aunque no obligatorio tener el nombre que se le dará al bebé, o las dos opciones para que Dios escoja, en caso de no saber el sexo del bebé.

(Esta oración y u otra NO sustituyen el sacramento de la confesión).

Señor Jesús, yo (di tu nombre), te pido perdón si provoqué la pérdida de este bebé, te ruego me sanes de toda herida que me indujo a abortar. Te entrego la culpa, la soledad, el dolor, la rabia, el enojo que siento en mi interior, por este hijo(a) que no nació.

Quita también todo esto de él (o ella).

Señor Jesús, deseo bautizar a mi bebé y te pido que esté presente también nuestra madre, la Virgen María.

(Nombre del bebé), gracias por ser mi hijo. Te pido que aceptes el amor de Dios y el que hoy yo quiero darte. Te bendigo y te deposito en los brazos de Jesús y de la Virgen María.

Te ruego Padre Dios le concedas a mi bebé la resurrección en el Cielo. Gracias Señor. Amén.

Hemos actualizado este artículo y las oraciones debido a las confusiones que pudimos causar al decir «cómo bautizar…» cuando en realidad deberíamos haber dicho «cómo pedir el bautismo de deseo…», y hemos incluido qué dice el Catecismo.

Aclaración: En estricto rigor, como explicamos más arriba no podemos bautizar a un fallecido, por lo cual nos queda la opción piadosa de pedir a Dios el bautismo de deseo de acuerdo a lo que hemos explicado dentro de este artículo, aunque sabiendo el Señor nuestras intenciones como padres, quizá no sean necesarias estas oraciones, sin embargo debido a un sucedo que me ocurrió a mí, no puedo dejar de recomendarlo, porque además puede dar mucha paz a aquellos que han perdido a un bebé.

He compartido aquí mi testimonio, que ocurrió en el marco de las pérdidas de embarazo que tuve en 2023, y cómo pedimos el bautismo utilizando la fórmula tradicional (Yo te bautizo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo), una vez que los latidos del bebé ya habían cesado según las máquinas. Sin embargo, guardábamos la esperanza de que el bebé estuviera vivo. Posiblemente el aplicar la fórmula en lugar de solicitar al Padre celestial el bautismo de deseo con una oración no fue la opción correcta, sin embargo el Señor comprende las intenciones y sabe perfectamente que de haber nacido, mis hijos habrían sido bautizados, como los que viven. Y para nuestra sorpresa, Nuestra Madre nos hizo saber que había recibido al bebé en sus brazos.

Para finalizar, compartimos ese video del padre Florentino Gutiérrez, que le pueda aportar algunos puntos y dar paz.

Niños que mueren sin bautizar

Fuentes:

Más de Católicos de María